El Barco de Vapor

En la década de 1970, comenzó a navegar un Barco de Vapor. Fue este el nombre elegido para una colección de literatura infantil actual.

El nombre “El Barco de Vapor”, hace referencia a las aventuras de Tom Sawyer, el Missisipi y aquella pandilla, que los niños de las generaciones anteriores, querían imitar, porqué les parecían envidiablemente libres.

“El Barco de Vapor” nació para intentar colaborar en la creación de una literatura infantil y juvenil en español, que en los años setenta apenas existía.
En español sí, pero con todos los acentos con los que nos expresamos y nos entendemos. Luego en catalán, gallego, euskera y portugués.

Hoy el inicial premio “El Barco de Vapor” se ha multiplicado y es convocado en México, Chile, Argentina, España, Colombia, Puerto Rico, Perú, República Dominicana y Brasil, donde se convoca en portugués.

Las coleccion se ha asentado ya en muchos países iberoamericanos y el número de ejemplares anuales es de varios millones. Pero si es diferente en varios aspectos, también permanece igual en otros. Sigue queriendo ofrecer a los niños  lo mejor que se escribe para ellos en cualquier lugar del mundo. Esta literatura, es ante todo literatura. No por ir destinada a los niños  se puede descuidar la calidad, sino al contrario, porque no hay críticos mas libres ni mas sinceros que los niños.

Los premios el Barco de Vapor  quieren seguir siendo una tarjeta de presentación de la Fundación SM, que lo convoca, de Ediciones SM que lo gestiona y también de las entidades que en cada país se suman a SM en la convocatoria de estos premios. Este es el caso del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en México que al igual que SM, Fundación y Editorial, lo hacen convencidos de que están contribuyendo, aunque sea un poco, a crear una infancia más feliz, más libre y por ello más humana.